Mientras cruzaba la calle se preguntaba si había sido lo mejor, pero su orgullo no le dejó mirar atrás, tal vez se equivocaba, pero en el momento sintió que no era así.
Las luces de la habitación se encontraban apagadas cuando el destello de un auto iluminó toda la habitación, estaba cubierta de sangre, de humedad, de un inmenso dolor que se calaba por los huesos.
El cuerpo yacía inerte en el piso mientras su sangre brotaba e inundaba toda la habitación, era una mujer de unos 34 años, en la expresión de su cara, a pesar de la sangre se notaba un gesto amable, como si les estuviera sonriendo de forma picara a los presentes.
El odioso ruido del despertador marcaba las 6:30 era un día de lluvia gris, las gotas bajaban lentamente por la ventana y el frío era insoportable, se levantó y caminó como de costumbre hacia el baño, calentó el agua antes de entrar en la ducha. Se miraba desnudo en el espejo, la vida había sido generosa con él, no como con su vecino, que aunque tenía su misma edad ya las entradas en sus sienes le hacían ver unos cuantos años mayor, pensó… se dio una ducha larga, los espejos estaban empañados con el vapor, en ese instante repicó el teléfono, puso una toalla en su cintura y corrió hacia el teléfono un gesto de horror se apodero de su rostro
– Muerta?, no puede ser, acabo de verla hace unas horas.
Cuando sintió que no tenía nada que perder volvió su mirada
...nada…
- Creo que fue consentido, no hay marcas de lucha en ella, tal vez un juego que se salió de control, la expresión de su rostro y la postura de su cuerpo no dan muestra de lucha, envíe unas muestras al laboratorio para que corroboren mi historia, mientras tanto marque el perímetro y asegúrese que nadie entre ni toque nada.
Levantó con unas pinzas una hebra de lo que parecía una cana y lo puso dentro de una pequeña bolsa plástica.
Recorrió con pequeños pasos la habitación, se dirigió a la ventana, vio como la gente se atumultaba para observar lo ocurrido y a lo lejos un viejo olmo ya sin hojas por la venida del invierno.
Tal vez si le hubiese dicho la verdad, no esas mentiras que se suelen decir cuando no se ama más, ¿que haría ahora sola en el mundo y esperando por su hijo?
El teléfono se desplomó en el piso y él cayo como una roca sobre su cama, cómo podía ser? Acababa de salir de su casa la noche anterior, ¿Que había pasado en esas horas de sueño? ¿Que sería de su vida sin ella? no podía concebir que su madre yacía muerta.
Un grito atascado en su garganta y las lágrimas brotando no le dejaban respirar
Tomo un pantalón y una camisa de la silla al lado de su cama, se vistió a medias, salio a la calle y manejó hasta la casa de su madre, recorrió el mismo camino de siempre, los pensamientos de la noche anterior no lo dejaban en paz no podía creerlo eran tan solo unas horas…
No pudo dejar de ver como se alejaba, tan solo esperaba que su mirada se cruzara de nuevo con la suya, ¿como no podía amarlo más? No había hecho nada malo, siempre pensó en lo mejor para los dos, tal vez debió decirle que la amaba, tal vez debió mostrarle el anillo que cargó durante semanas pero que nunca tuvo el valor ni la seguridad para sacarlo
- Solo mírame, solo mírame, por una vez en tu vida, solo voltea y mírame.
Llegaron los resultados del laboratorio, son negativos, el ADN del cabello que encontró son de ella, no tenemos nada, absolutamente nada.
No sabía que ocurría, tal vez en algún momento de su vida lo supo, pero este no era uno de ellos, observó todo a su alrededor y se dio cuenta que se encontraba totalmente solo, ¿Dónde había estado? ¿Con quien había estado? No lo sabia, su mente se encontraba totalmente en blanco… ¿Habría sido él? ¿Fue solo un sueño? Jamás lo sabrá… son tan solo conjeturas, su vida había cambiado de la noche a la mañana.
Tal vez habría sido una falta de información… ¿Cómo pudo ser tan perfecto? Nadie antes habría sido igual… ¿Sería este el asesinato perfecto?
Sabía que la distancia cada vez era más amplia, y que nunca jamás podría recuperar eso en su vida... seguía pensando en su error, la distancia era cada vez más grande… y no era su mirada perdida en el tiempo… no era como su cuerpo se alejaba de él… era solamente el vacío que dejaba su existencia…
No lo podía creer…
Pensó que tal vez sería perfecto aceptar esa beca en la que tanto habían insistido sus padres, probablemente sería esta la solución a sus “problemas” pensó ella…
Debería aceptar.
No sabían que más podrían hacer, ¿Se saldría con la suya después de todo? las evidencias solo llevaban a lo evidente… no tenían nada en su contra, pero en el fondo él sabia quien había sido… sin duda tenía su huella impresa.
El frío… la muerte, tan cerca… tan impersonal un cuerpo yacente en una cama… la frigidez.. el frío la distancia… ahora que sería de su vida sin ella… tan pocas horas, tan pocos momentos, recordó su infancia, todos los momentos que tuvo para agradecer su abrazo caluroso… su amor, era su madre después de todo, era aquella mujer que le había regalado su vida y así fue, lo dejó todo por él; su carrera, su vida… su vida, ahora tan vana yace en una cama fría, inanimada de sentimientos... de perdón... del perdón.
Tomó el tiquete como si se tratase de su propia vida... se aferro a él como si todo a su alrededor valiera un millón de abrazos, de palabras no dichas, de silencios llenos de palabras, de palabras y más palabras, tal vez debió confesar su verdad, todo depende de ese tal vez donde todo se convierte en una marejada de sentimientos y confusiones... llevaba su hijo en el vientre… tal vez... solo tal vez la verdad pudo ser un poco más extensa... debió explicarle el porque no podría estar a su lado …
Vamos dos meses con el mismo caso, lo van a cerrar…
- Estoy seguro de que es él, la evidencia es tan clara… una prueba tan solo una sola.. es todo lo que pido…
¿Han encontrado nueva evidencia en su contra? Pregunto abriendo abruptamente la puerta
- No, nada, pero estoy seguro que fue él, solo le estoy pidiendo una prorroga y le aseguro que lo atraparemos
La puerta se cerró tras de él como si todo hubiese terminado, no habría otra oportunidad era ahora o nunca, pero sabía muy en el fondo que no estaba tan cerca de lograrlo, la evidencia era demasiado confusa... era tanto en su contra y tampoco en su favor… nada podría ser tan perfecto... en algo habría de fallar y en el momento que lo hiciera él estaría esperando que cayera en su trampa, era tan solo una cuestión de tiempo... tan solo era tiempo…
A veces pienso que el corazón es un arma difícil de descifrar, es el enemigo oculto dentro de nosotros mismos, es dormir y convivir todo el tiempo con una arma nuclear, nunca sabremos cuando explotará, cuando será el momento donde el mundo se vuelva de revés… cuando… cuando... es solo cuestión de tiempo o de un tal vez... eso solo lo sabes tu, eso solo lo sé yo... o el hijo que llevo dentro de mi.
¿Quién tendrá la respuesta real a nuestras incógnitas?, ¿Existirá un Dios?, me lo pregunto cada día de mi vida, ¿Todo será casualidad? o un juego maquiavélico de la razón, del corazón... de dios…
¿Existirás?, ¿Escuchas mis plegarías en las noches cunado sin consuelo no puedo parar de llorar? cuando me rompen el corazón y te suplico con el alma que me diste que me ofrezcas una historia mejor, Donde dejaste el manual de usuario… y mientras espero, la vida se pasa a mi lado a mi frente y a mi espalda
y tan solo es un tal vez…
Giros, giros, sobresalto, las cobijas enredadas en un mar de dudas que solo generan incertidumbres y escasez de sueño, dando tumbos y retumbos siempre pensando en lo mismo que improductivas noches. que vacías con sus días, malditas dependencias adoradas soledades, inmensas, vacías… llenas de dudas, de ensueños incumplidos, fantasías llenas de esperanzas que solo terminan por desvanecerse con la luz tenue de una mañana fría y llena de gotas de roció en la ventana, todo para nada, ni descansar se puede así… solo queda el irremediable baño matutino que limpia todo, hasta que quedamos impunes ante la cruel realidad, puros para salir al mundo a ensuciarnos de nuevo de sueños y fantasías, para luego en la noche embarrados de temores y seguridades nos revolquemos en las sabanas, esas mismas, que la noche anterior se revolcaron en los mismos pensamientos.
Cómo mantener una mente en blanco en las noches, cuando llenos de cansancio de un eterno día solo podemos llegar a pensar en lo mismo, en un recuento interminable del día, repasar lo que se dijo e hizo, en la persona con la que desearíamos estar, con la persona a la cual deberíamos estar contándole las cosas, en vez de estar dando vueltas en la cama como un torbellino de ideas y aún peor, cuando pensamos y está lejos y es imposible que esté en nuestra cama en un futuro cercano, como evitar pensar en la soledad de las sabanas, de la cama, del cuarto el día y del mundo, si hubiera tomado mi consejo y se hubiese ido conmigo, como saberlo, cómo saber si seríamos felices o seriamos tan solo dos cuerpos entre las sabanas dando tumbos en una soledad inmensa, se apaga la luz del día, solo artilugios, solo el intermitente pantallar, la luz de la mesa de noche, siempre tenue, siempre cómplice, se ahoga en un interminable suceso, otro mundo lleno de posibilidades de héroes caídos dada surreal de vida, el único espacio donde mi cita nocturna nunca falla, oh! amado Morfeo, ya te pertenezco, ahora guíame por tu eterno laberinto de egos yo y anti yo, trasciende en inimitables espacios, traduce mi inconciente grados de aire, de luz nuevo día y acaba la travesía, la ducha de las penas del olvido, nuevo amanecer ya he olvidado lo que entre sabanas me reveló el destino.
Si lo hubiera sabido, no la hubiera dejado ir.
Los meses pasaron y la incertidumbre se convirtió en obsesión ya no se podía ver claro, los caminos no guiaban a ninguna parte y como todo entró en el olvido, llego la primavera y lo olvidó.
El tiempo destinado a ser había terminado ya no habían palabras que sirvieran, ni pistas que guiaran, era tan solo una más en el olvido, el tiempo de nuevo ganó la batalla y cerró la herida, se recordará como siempre, se convirtió en un recuerdo de sus mentes, un enigma de sus frustraciones, una caja en el fondo del corazón llena de recuerdos, de dolores, de amor.
Nadie podrá descifrar a donde van, quien los guarda, cuanta evidencia queda de su existencia, solo aquellos que estuvieron allí podrán contar la historia y sabrán lo que ocurrió, como después de todo terminó su vida archivada en el recuerdo, como archivadores de amores que se matan, que se dejan morir, que se abortan antes de nacer, llenos nuestros corazones de cuerpos yacentes en camas, en cafés, en baratos bulines de paso, llenos de heridas, oh tiempo inclemente, oh tiempo apaciguador de viejos dolores, siempre te saldrás con la tuya, siempre pasando, siempre dejando pasar, cerrando profundas heridas para poderlas abrir a tu antojo.
Corazones convertidos en cementerios, llenos de tiempo, de amores marchitos y aún así con tantas ganas de seguir asesinando de nuevo al amor.
lunes, 24 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario